La despensa otoñal manchega protagoniza el menú “A 4 manos” de Carlos Maldonado y el chef del Parador de Cuenca

El hilo conductor va a ser el entorno y el producto de proximidad en una fusión de cocina tradicional y de vanguardia

 

El chef talaverano asegura que esta exclusiva colaboración va a ser “un boom” porque aúna “cordura y locura”

 

 

Madrid, 24 de noviembre de 2021.- El Parador de Cuenca va a ser escenario el próximo viernes, 26 de noviembre, de la tercera cita del proyecto “A 4 Manos” en el que destacados chefs de nuestro país reconocidos con estrellas Michelin elaboran menús exclusivos junto a jefes de Cocina de la cadena hotelera pública.

 

En esta ocasión el popular chef talaverano Carlos Maldonado, del restaurante Raíces (Talavera de la Reina), 1 estrella Michelin y 1 sol Guía Repsol, elaborará junto a Miguel Ángel Martínez, bailenense con una amplia y reconocida trayectoria al frente de los fogones del Parador conquense, una propuesta gastronómica en la que la gran protagonista será la rica despensa otoñal manchega que comparten con pasión ambos cocineros.

 

El menú de la cena fusionará la experiencia de Paradores como pioneros en la cocina del entorno y las raíces, y su apuesta por el producto de proximidad y la actualización del recetario autóctono, con la vitalidad y la “locura” del ganador de la tercera edición de Masterchef, un auténtico showman con una propuesta gastronómica basada en sus orígenes y entorno, pero abierta a técnicas e ingredientes para provocar con sabores intensos.

 

  

 

Recuerdos de un bacalao ganador

 

Carlos Maldonado está muy ilusionado con regresar al Parador de Cuenca, al que lleva en el corazón por su exitoso paso por el icónico establecimiento asomado a la Hoz del Huécar durante la grabación de uno de los programas del concurso televisivo que le catapultó a la cocina profesional. “Para mí el Parador de Cuenca es muy especial porque estuve allí grabando con Mastechef en abril de 2015 y gané con un bacalao con ajo negro de Las Pedroñeras. Tengo muchas ganas de volver y hacer este menú a cuatro manos con Miguel Ángel porque veo que estamos muy alineados en cuanto a producto y manera de entender la cocina”.

 

Una comunión que también comparte Miguel Ángel Martínez, quien reconoce que la conexión fue inmediata desde que se encontraron la primera vez para abordar este proyecto. “Vamos a hacer lo que nos sale de dentro. Fusionamos, mezclamos cocina tradicional y vanguardia. Va a estar genial, porque nos a quedar un menú del entorno con un toque muy interesante”, aventura el chef del Parador.

 

Carlos Maldonado augura que la combinación va a ser explosiva y va a dar lugar a un menú irrepetible: “Somos cordura y locura, por eso va a ser un boom esta colaboración. Somos de sabores que han estado con nosotros toda la vida, potentes y muy característicos de nuestra tierra a los que queremos dar el valor que tienen”. Para abrir boca, los aperitivos llevan su sello personal con una selección premium en la que va a hacer todo un despliegue de creatividad. A modo de amuleto, en su retorno al Parador volverá a cocinar bacalao, si bien en esta ocasión en una receta evolucionada que presenta como un involtini con sus propias pieles y dashi de sus callos.

 

Los comensales tendrán la oportunidad de probar además otro de sus clásicos, el rabo de vaca con sus tendones y lácteos, mientras que para el postre ha apostado por “Chuches” la evocadora tentación dulce y explosiva que ideó pensando en su hijo -que plasmó sus manitas en el plato en que se presenta-, formada por chocolate rubí, rosas, violetas, piruletas y peta zetas.

 

De hecho, Maldonado ha anunciado que está tan ilusionado que llevará su propia vajilla de barro, con piezas de Talavera y Puente del Arzobispo, “porque es parte sustancial de mis platos”. Un elemento que, subraya, que también es común con Miguel Ángel Martínez “que es hijo de alfarero y entiende muy bien esa intersección de cerámica y cocina, de trabajar con las manos, de crear”.

 

 

Carne de caza, gachas y cordero

 

El chef del Parador incide en el que el hilo conductor de esta exclusiva cena “va a ser el entorno y el kilómetro cero, que es justo la filosofía de Paradores”. Y revela que “algo de caza vamos a usar, porque Cuenca es una importante zona cinegética, si bien también podría ser algo de cucha o anguila porque pasa por aquí el río Júcar”.  Carne silvestre que llegará a la mesa en forma de tartar ciervo de la serranía de Cuenca con pistachos manchegos y ajo negro de Las Pedroñeras”.

 

En su propuesta no faltan las tradicionales gachas manchegas, en una versión actualizada que en plena temporada micológica elabora con boletus luteus, trompetas, shitake y perlas de trufa de otoño, y el cordero de la tierra del que es fan, que presenta deshuesado con maíz de Cañamares y jugo de azafrán. Como guinda, se servirá su premiado helado de queso manchego, acompañado de chocolate de la vecina Abadía de Jábaga y gel de miel de La Alcarria, y unos originales petits fours autóctonos a base de roca de mijo y polen y mantecado de almortas.

 

Comerse los paisajes

 

El proyecto “A 4 Manos” es una experiencia muy especial en la que los clientes de Paradores se sientan a la mesa a comerse la belleza de los paisajes que se extienden ante sus ojos transformados en platos creados por grandes cocineros del entorno y los chefs “residentes”. El primero se celebró el pasado 24 de septiembre en Aiguablava con los hermanos como Torres y Roger Puiggros, acabando con los aplausos de los comensales, y la segunda cita tuvo como protagonistas a la chef valenciana Begoña Rodrigo, del Restaurante La Salita, y al jefe de Cocina del Parador de El Saler, José Antonio Alcarazo, que también tuvieron que saludar entre vítores tras su exhibición culinaria.

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